martes, 15 de enero de 2008

Viendo y sintiendo la realidad

Hace unos días hablaba con mi pareja sobre el estar todo el día rodeado de malas noticias y cómo influye en nuestro estado emocional.

Él trabaja en una corporación audiovisual que tiene varios canales de televisión, uno de ellos dedicado enteramente a dar noticias. Todo el día da las mismas noticias, los mismos titulares, y cada día amplían información acerca de los mismos eventos.

Como todos sabemos, lo bueno y positivo no vende, no es noticia, así que los redactores de este canal están todo el día escribiendo e investigando sobre las desgracias e injusticias varias que pululan por el mundo.

Previsiblemente, el estado anímico de estas personas es peor que el de otros trabajadores de la misma empresa, y no sólo eso, les afecta a nivel personal, porque resulta que están aplicando a sus vidas diarias los mismos esquemas, las mismas interpretaciones, que ven y hacen cada día acerca del mundo en su trabajo.

Y como viven en un mundo tan horrible eso les provoca pensamientos y sentimientos terribles acerca de todo lo que les rodea, y como se siguen sintiendo mal, siguen prestándole atención a todo aquello que concuerda con eso de que el mundo está fatal y todos son malos, así que siguen viendo maldad y sientiéndose fatal... etc. etc.

Les iría bien prestar atención a aquello que, por obvio, no es noticia: las flores, las cascadas, los leones que bostezan en la sabana, las montañas, los niños que disfrutan el momento... (y no vale decir que las flores se marchitan, las cascadas se secan, los leones se ven en el zoo, las montañas se destruyen, o se derriten o ya no nieva, o que los niños a saber qué, no).

Invito a cualquier lector a ver la belleza de todo tal cual es.