He tenido conocimiento de esta metodología tan increíble para el cambio personal.
Hay distintas ramas dentro del área del crecimiento personal o evolución personal como se la viene llamando últimamente. Se puede abordar este trabajo desde la psicoterapia convencional, desde el asesoramiento filosófico, desde el coaching y la PNL, etc. Resulta que también se puede hacer desde la Grafología.
La Grafología, en principio, se usa para algo más que para hacerse el interesante en una boda o quedarse con los colegas, y también para algo más que para la selección de personal. Hace ya unos años que se viene hablando de la grafoterapia, que consiste en forzar poco a poco un cambio en la letra para que, a nivel cerebral, se produzcan los cambios químicos necesarios que propiciarán el cambio deseado en la conducta y en la vivencia emocional en general.
Y si esto se puede hacer como terapia, es decir, con "pacientes" o "enfermos psicológicos" ¿por qué no hacerlo con personas que, a priori, no necesitan ir al psicólogo? (Decir que, como psicóloga, yo no considero a los "pacientes" como enfermos, sino como personas con una o varias dificultades a resolver, y desde luego no los considero pacientes, sino accientes, por llamarlos de alguna manera).
Pues bien, se puede hacer, como método de crecimiento personal (o de educación de la Inteligencia Emocional, como le gusta decir a Joaquín Valls), y eso es el Método Kimman. Consta de 12 pasos, dividido cada uno en 28 días. Durante cada período se trabajan unos aspectos concretos de la escritura (no cerrar las oes ni las aes, hacer f como las del colegio, las ges, las emes y enes, los puntos de las ies, etc.), mientras se escriben unas frases autosugestivas al más puro estilo de las afirmaciones que pregona todo buen método de crecimiento personal. Ejemplos de afirmaciones positivas son: soy una persona paciente, siempre me salen las cosas como a mí me gusta, soy capaz de hacer todo lo que me propongo, siempre tengo buenas ideas, y cosas así (las del método creo que son otras, y ya pongo por adelantado que algunas de las que he leído no me gustan nada, pero otras son muy buenas, y el método en general me parece más que satisfactorio).
Hay un libro muy bien documentado que se titula "Hoy puede ser un gran día" (como la canción de Serrat), escrito por Joaquim Valls, un economista metido a grafólogo (y mil cosas más), que explica con detalle el método.