Cuando me encuentro con blogs que desaparecen o se mudan, siempre me entra tristeza y pienso en las razones por las cuales las personas escojen tomar ese otro camino.
Ahora me toca a mí, así que voy a listar aquí las razones por las cuales cambio de forma y lugar este blog.
Psicología Positiva en Acción tiene dominio propio, así que he instalado el blog allí. Lo he mudado enterito, con sus entradas y sus comentarios: http://www.psicologiapositivaenaccion.com/blog
El blog va a ser a partir de ahora un portavoz de la página, una avanzadilla de los artículos y de los cursos online, una forma de conocer un poco mi estilo antes de contratar mis servicios.
También podéis localizarme en Facebook: https://www.facebook.com/psicologiapositivaenaccion
y en Twitter: https://twitter.com/PsicoPositiva
martes, 14 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Atletismo y Autosuperación: La Mitja Marató de Granollers
Hoy es domingo, hace un frío que pela y mi calle se está llenando de gente dispuesta a correr una media maratón.
Con lo calentito que se está en casa, en pijama y con una taza de chocolate, ¿qué motiva a una persona a lanzarse a la carretera a correr? ¿Qué razones para correr tienen?
En una encuesta improvisada a mi hijo de 7 años la respuesta surgida es "Porque si". A ver, si lo pensamos bien, ¿por qué no?
Una búsqueda informal por Google lanza un montón de ideas:
http://quercus.nosomos.org/2006/11/40-razones-para-correr/
http://www.soymaratonista.com/76/razones-para-correr
Me quedo con las que hablan de hacer algo que le supera a uno y superarse uno a sí mismo, fortalecerse, sorprenderse, sorprender a otros.
Correr es una metáfora perfecta de cómo afrontar y resolver problemas: uno se plantea un objetivo, entrena para conseguirlo, cada vez está más cerca de él, y finalmente lo alcanza.
El entrenamiento ha de haber sido planificado y seguido con constancia. De nada sirve plantearse un reto y lanzarse alocadamente a él sin saber qué representa realmente ese desafío, cual persona en pleno episodio eufórico.
La carrera es también una prueba emocional durísima. El dolor físico y el desaliento pueden aliarse en contra del corredor y hacerlo desafallecer, de la misma forma que los pensamientos negativos hacen mella en alguien con depresión y acaban postrándolo en la cama u obligándole a vivir una existencia vacía de sentido y llena de tristeza, quejas y desánimo.
La presencia de otros corredores actúa a modo de protección y apoyo. Saber que uno no es el único que presenta un problema, una ilusión o una forma de pensar suele ser muy reconfortante.
Anímate y comparte con nosotros tus razones para superarte.
Con lo calentito que se está en casa, en pijama y con una taza de chocolate, ¿qué motiva a una persona a lanzarse a la carretera a correr? ¿Qué razones para correr tienen?
En una encuesta improvisada a mi hijo de 7 años la respuesta surgida es "Porque si". A ver, si lo pensamos bien, ¿por qué no?
Una búsqueda informal por Google lanza un montón de ideas:
http://quercus.nosomos.org/2006/11/40-razones-para-correr/
http://www.soymaratonista.com/76/razones-para-correr
Me quedo con las que hablan de hacer algo que le supera a uno y superarse uno a sí mismo, fortalecerse, sorprenderse, sorprender a otros.
Correr es una metáfora perfecta de cómo afrontar y resolver problemas: uno se plantea un objetivo, entrena para conseguirlo, cada vez está más cerca de él, y finalmente lo alcanza.
El entrenamiento ha de haber sido planificado y seguido con constancia. De nada sirve plantearse un reto y lanzarse alocadamente a él sin saber qué representa realmente ese desafío, cual persona en pleno episodio eufórico.
La carrera es también una prueba emocional durísima. El dolor físico y el desaliento pueden aliarse en contra del corredor y hacerlo desafallecer, de la misma forma que los pensamientos negativos hacen mella en alguien con depresión y acaban postrándolo en la cama u obligándole a vivir una existencia vacía de sentido y llena de tristeza, quejas y desánimo.
La presencia de otros corredores actúa a modo de protección y apoyo. Saber que uno no es el único que presenta un problema, una ilusión o una forma de pensar suele ser muy reconfortante.
Anímate y comparte con nosotros tus razones para superarte.
miércoles, 1 de febrero de 2012
Autoayuda vs Crecimiento Personal
Para muchas personas los términos de "autoayuda" y "crecimiento personal" son intercambiables. Pero si nos paramos a mirarlos con detenimiento, nos daremos cuenta de que son dos visiones opuestas acerca de la misma realidad.
La autoayuda es casi una obsesión con algunos defectos innatos, ya sean reales o imaginarios, que son una mancha en nuestra existencia. Sólo sabemos que si nos pudiéramos arreglar, la vida sería pura felicidad. ¿Verdad?
El crecimiento personal se basa en la creencia de que estamos bien como estamos, y aunque no somos perfectos, somos lo suficientemente buenos ya. Somo un proyecto en construcción y hay un deseo de evolucionar de alguna manera, a través de la adquisición de conocimientos, a través de la mejora de nuestra habilidad o mediante el cultivo de comportamientos más saludables o más positivos. Por eso también se viene a llamar evolución personal.
La verdadera diferencia entre ambos conceptos está en cómo la percepción del viaje afecta tanto a nuestra actitud como a nuestras acciones. Nos resistimos a cambiar cuando nos sentimos mal con nosotros mismos: condenados, criticados y juzgados (por lo general somos nosotros los que ofrecemos nuestros juicios más severos.) Sin embargo, aceptamos el cambio cuando se provocan sentimientos de felicidad, de realización y logro.
Algunos ejemplos a modo de ilustración:
Problema de sobrepeso
Perspectiva de autoayuda: no me caben mis pantalones vaqueros. Necesito perder 10 ... 15 ... 25 kilos, entonces voy a ser feliz. ¿Qué hay de malo en mí? He intentado tantas dietas. Sólo tengo que hacer más ejercicio. Ahhhh!
Perspectiva de Crecimiento Personal: Quiero estar saludable y tener más energía que me permita vivir la vida que quiero. Este es el único cuerpo que tengo y escojo alimentarlo con alimentos más saludables y moviéndome más para mantener el corazón y los músculos fuertes y en forma.
Organización
Perspectiva de autoayuda: tengo que conseguir llegar a todo. Mi casa (coche, oficina) es siempre un lío. No puedo encontrar nada. Me parece que nunca hago nada. Sólo tengo que encontrar el sistema correcto. O tal vez podría contratar a alguien para venir y limpiarlo todo.
Perspectiva de Crecimiento Personal: establezco prioridades. No voy a acumular cosas que no necesito. Voy a pedir ayuda a alguien que puede ofrecer estrategias efectivas sobre cómo manejar mejor mi vida, mi casa o mi trabajo. Reconozco que la desorganización externa es un síntoma de la falta de enfoque interno. Voy a establecer prioridades y tener claro lo que quiero.
Dinero
Perspectiva de autoayuda: Necesito un plan mejor para librarme de mis deudas. Pero el libro me dijo que sólo obedeciendo sus directrices podría ser un millonario ... Necesito un trabajo que pague más dinero.
Perspectiva de Crecimiento Personal: Yo trabajo de forma constante para alcanzar mis metas de deuda y ahorro. Entiendo que puede ser un proceso lento. Trato al dinero con respeto y gratitud. Estoy agradecido por tener un trabajo. Puedo invertir en mí y mi carrera para mejorar mis habilidades.
Emociones y Salud Mental
Perspectiva de autoayuda: Siempre estoy angustiada/triste/enfadada/descontenta. Por más que practique yoga/salga de casa/aplique las técnicas que me dijo el psicólogo, las cosas siguen igual. Voy a probar a ver si este nuevo método funciona.
Perspectiva de Crecimiento Personal: La vida es muy completa en lo que a situaciones y emociones se refiere. Soy un ser humano y me permito sentir esa amplia gama de emociones. Es imposible hacer bien las cosas todo el tiempo, puedo fallar de vez en cuando y seguir siendo merecedora de amor y respeto por mi parte. Voy a seguir practicando los ejercicios que me aportan bienestar y calma.
Creo que te haces a la idea. Aunque estos ejemplos son un tanto exagerados creo que la diferencia en la percepción y la actitud es evidente. Y mientras que las acciones emprendidas en realidad pueden ser las mismas, los resultados serán muy distintos, porque la intención es diferente.
De manera instintiva nos ponemos en contra de la idea de que algo nos falta y "deberíamos" arreglarnos a nosotros mismos. Mientras que somos atraídos por la idea de que somos maravillosos y podríamos mejorar todo el tiempo.
¿Qué forma de pensar te parece más atractiva? ¿Qué estrategia crees que tiene resultados a más largo plazo? ¿Qué percepción crees que contribuye más a tu felicidad en la vida?
La autoayuda es casi una obsesión con algunos defectos innatos, ya sean reales o imaginarios, que son una mancha en nuestra existencia. Sólo sabemos que si nos pudiéramos arreglar, la vida sería pura felicidad. ¿Verdad?
El crecimiento personal se basa en la creencia de que estamos bien como estamos, y aunque no somos perfectos, somos lo suficientemente buenos ya. Somo un proyecto en construcción y hay un deseo de evolucionar de alguna manera, a través de la adquisición de conocimientos, a través de la mejora de nuestra habilidad o mediante el cultivo de comportamientos más saludables o más positivos. Por eso también se viene a llamar evolución personal.
La verdadera diferencia entre ambos conceptos está en cómo la percepción del viaje afecta tanto a nuestra actitud como a nuestras acciones. Nos resistimos a cambiar cuando nos sentimos mal con nosotros mismos: condenados, criticados y juzgados (por lo general somos nosotros los que ofrecemos nuestros juicios más severos.) Sin embargo, aceptamos el cambio cuando se provocan sentimientos de felicidad, de realización y logro.
Algunos ejemplos a modo de ilustración:
Problema de sobrepeso
Perspectiva de autoayuda: no me caben mis pantalones vaqueros. Necesito perder 10 ... 15 ... 25 kilos, entonces voy a ser feliz. ¿Qué hay de malo en mí? He intentado tantas dietas. Sólo tengo que hacer más ejercicio. Ahhhh!
Perspectiva de Crecimiento Personal: Quiero estar saludable y tener más energía que me permita vivir la vida que quiero. Este es el único cuerpo que tengo y escojo alimentarlo con alimentos más saludables y moviéndome más para mantener el corazón y los músculos fuertes y en forma.
Organización
Perspectiva de autoayuda: tengo que conseguir llegar a todo. Mi casa (coche, oficina) es siempre un lío. No puedo encontrar nada. Me parece que nunca hago nada. Sólo tengo que encontrar el sistema correcto. O tal vez podría contratar a alguien para venir y limpiarlo todo.
Perspectiva de Crecimiento Personal: establezco prioridades. No voy a acumular cosas que no necesito. Voy a pedir ayuda a alguien que puede ofrecer estrategias efectivas sobre cómo manejar mejor mi vida, mi casa o mi trabajo. Reconozco que la desorganización externa es un síntoma de la falta de enfoque interno. Voy a establecer prioridades y tener claro lo que quiero.
Dinero
Perspectiva de autoayuda: Necesito un plan mejor para librarme de mis deudas. Pero el libro me dijo que sólo obedeciendo sus directrices podría ser un millonario ... Necesito un trabajo que pague más dinero.
Perspectiva de Crecimiento Personal: Yo trabajo de forma constante para alcanzar mis metas de deuda y ahorro. Entiendo que puede ser un proceso lento. Trato al dinero con respeto y gratitud. Estoy agradecido por tener un trabajo. Puedo invertir en mí y mi carrera para mejorar mis habilidades.
Emociones y Salud Mental
Perspectiva de autoayuda: Siempre estoy angustiada/triste/enfadada/descontenta. Por más que practique yoga/salga de casa/aplique las técnicas que me dijo el psicólogo, las cosas siguen igual. Voy a probar a ver si este nuevo método funciona.
Perspectiva de Crecimiento Personal: La vida es muy completa en lo que a situaciones y emociones se refiere. Soy un ser humano y me permito sentir esa amplia gama de emociones. Es imposible hacer bien las cosas todo el tiempo, puedo fallar de vez en cuando y seguir siendo merecedora de amor y respeto por mi parte. Voy a seguir practicando los ejercicios que me aportan bienestar y calma.
Creo que te haces a la idea. Aunque estos ejemplos son un tanto exagerados creo que la diferencia en la percepción y la actitud es evidente. Y mientras que las acciones emprendidas en realidad pueden ser las mismas, los resultados serán muy distintos, porque la intención es diferente.
De manera instintiva nos ponemos en contra de la idea de que algo nos falta y "deberíamos" arreglarnos a nosotros mismos. Mientras que somos atraídos por la idea de que somos maravillosos y podríamos mejorar todo el tiempo.
¿Qué forma de pensar te parece más atractiva? ¿Qué estrategia crees que tiene resultados a más largo plazo? ¿Qué percepción crees que contribuye más a tu felicidad en la vida?
lunes, 16 de enero de 2012
Superar la Depresión y Volver a Vivir
Una persona deprimida es un reto para cualquier terapeuta. Normalmente, cuando estás deprimido, todo se hace muy cuesta arriba, incluso luchar por recuperarse. Realizar una terapia requiere un esfuerzo por parte del consultante y mucha presencia por parte del terapeuta, y quien tiene depresión no suele estar en condiciones de colaborar con mucho entusiasmo, que digamos.
Los psicólogos tenemos mucha formación teórica acerca de los trastornos mentales, y normalmente hemos hecho prácticas con pacientes aquejados en diversos grados de enfermedades mentales. Pero no solemos haber padecido ninguna de gravedad.
Una de las primeras lecciones que aprendí, es que hablar de enfermedades no me ayudaba a acompañar efectivamente ningún proceso vital. Una enfermedad, al menos para mí, era algo externo, que yo no podía controlar. Y lo que yo veía, y sigo viendo en cada consultante, es una persona con mucho potencial en su interior, potencial que no es consciente de poseer.
Si yo asumo la responsabilidad de "curarle", la persona está a mi merced y corremos el riesgo de que termine peor de lo que estaba. ¿Por qué? Pues porque, sencillamente, yo no puedo curarle, por más que me esfuerce siempre toparé con su inconsciente, que trata de asumir el control.
Si dejamos a un lado la palabra enfermedad, o incluso la palabra trastorno, y hablamos sencillamente de una dificultad emocional o un mal hábito de pensamiento, devolvemos al consultante su capacidad de recuperación, y el inconsciente, que está deseando ayudar, puede cumplir con éxito esta función.
Para reprogramar al cerebro, para reeducar a nuestra mente para que piense de forma distinta, hay varios métodos muy efectivos, y yo voy a seguir hablando de ellos en este blog. Pero esta entrada es para hacerle publicidad a otra persona. No es un psicólogo, sino una persona que pasó por una depresión, la superó y volvió a vivir. Su nombre es Rubén Quintas.
Superar una depresión da una fuerza indescriptible y muchas personas que han superado adversidades se lanzan a mostrar a otros el camino que ellos recorrieron, con la esperanza de ser de utilidad.
En este caso, Rubén ha escrito un libro contando cómo eran sus días durante los años que estuvo deprimido, cuáles eran las causas que él creía que originaban su depresión, las terapias que inició, y cómo finalmente llegó a curarse, superar su depresión, alcanzar el bienestar que tanto anhelaba.
El libro viene acompañado de 4 audios para Relajación, Ayudar a Dormir, Aumentar la Positividad y Sonidos de la Naturaleza, además de la posibilidad de contactar siempre que se necesite con el autor sin costes adicionales. Esto último es más que sorprendente, porque lo normal es que los autores de libros para alcanzar diversas metas los vendan baratos y luego cobren auténticas fortunas por sesiones de coaching.
Sin embargo, Rubén vende todo el pack para superar la depresión a un precio razonable y encima se muestra dispuesto a estar al otro lado siempre que se le necesite. Esto es lo que me ha empujado a mostrarle mi apoyo y hablar de él. Creo que son muy necesarias las iniciativas asequibles para mejorar el bienestar y alcanzar la libertad emocional.
Para más información puedes visitar la página web de Rubén o bien descargarte el primer capítulo de su libro.
Los psicólogos tenemos mucha formación teórica acerca de los trastornos mentales, y normalmente hemos hecho prácticas con pacientes aquejados en diversos grados de enfermedades mentales. Pero no solemos haber padecido ninguna de gravedad.
Una de las primeras lecciones que aprendí, es que hablar de enfermedades no me ayudaba a acompañar efectivamente ningún proceso vital. Una enfermedad, al menos para mí, era algo externo, que yo no podía controlar. Y lo que yo veía, y sigo viendo en cada consultante, es una persona con mucho potencial en su interior, potencial que no es consciente de poseer.
Si yo asumo la responsabilidad de "curarle", la persona está a mi merced y corremos el riesgo de que termine peor de lo que estaba. ¿Por qué? Pues porque, sencillamente, yo no puedo curarle, por más que me esfuerce siempre toparé con su inconsciente, que trata de asumir el control.
Si dejamos a un lado la palabra enfermedad, o incluso la palabra trastorno, y hablamos sencillamente de una dificultad emocional o un mal hábito de pensamiento, devolvemos al consultante su capacidad de recuperación, y el inconsciente, que está deseando ayudar, puede cumplir con éxito esta función.
Para reprogramar al cerebro, para reeducar a nuestra mente para que piense de forma distinta, hay varios métodos muy efectivos, y yo voy a seguir hablando de ellos en este blog. Pero esta entrada es para hacerle publicidad a otra persona. No es un psicólogo, sino una persona que pasó por una depresión, la superó y volvió a vivir. Su nombre es Rubén Quintas.
Superar una depresión da una fuerza indescriptible y muchas personas que han superado adversidades se lanzan a mostrar a otros el camino que ellos recorrieron, con la esperanza de ser de utilidad.
En este caso, Rubén ha escrito un libro contando cómo eran sus días durante los años que estuvo deprimido, cuáles eran las causas que él creía que originaban su depresión, las terapias que inició, y cómo finalmente llegó a curarse, superar su depresión, alcanzar el bienestar que tanto anhelaba.
El libro viene acompañado de 4 audios para Relajación, Ayudar a Dormir, Aumentar la Positividad y Sonidos de la Naturaleza, además de la posibilidad de contactar siempre que se necesite con el autor sin costes adicionales. Esto último es más que sorprendente, porque lo normal es que los autores de libros para alcanzar diversas metas los vendan baratos y luego cobren auténticas fortunas por sesiones de coaching.
Sin embargo, Rubén vende todo el pack para superar la depresión a un precio razonable y encima se muestra dispuesto a estar al otro lado siempre que se le necesite. Esto es lo que me ha empujado a mostrarle mi apoyo y hablar de él. Creo que son muy necesarias las iniciativas asequibles para mejorar el bienestar y alcanzar la libertad emocional.
Para más información puedes visitar la página web de Rubén o bien descargarte el primer capítulo de su libro.
domingo, 15 de enero de 2012
Objetivos y metas para el nuevo año
Lo típico por estas fechas es trazarse objetivos para el nuevo año. Algunas personas se plantean los mismos objetivos una y otra vez, año tras año. ¿Qué está fallando?
Un objetivo por sí mismo no es nada sin un plan de acción. ¿Qué estás dispuesto a hacer/modificar en tu vida para conseguir tu objetivo? ¿Qué personas pueden ayudarte a conseguirlo? ¿Cómo y cuándo les vas a pedir ayuda? ¿Cómo sabrás que estás en el camino correcto? ¿Cuánto tiempo te llevará conseguir la meta propuesta? ¿Cuántos minutos de cada día trabajarás para llegar a tu objetivo? ¿Cómo celebrarás tu triunfo al conseguirlo?
Visualízate a ti mismo una vez hayas alcanzado el objetivo. Recréate en tus emociones y tus pensamientos. Es muy importante que tu cerebro cree las conexiones neuronales del logro para que puedas ir reconociéndolo después. Viene a ser algo así como comprar un mapa del lugar que vas a visitar y consultarlo en casa antes de salir de viaje, trazando la ruta que vas a seguir y familiarizándote con los diferentes tramos.
Cuando creas que te alejas de tu objetivo, repite el ejercicio. Mejor aún, repítelo siempre que puedas. Recuérdate a ti mismo qué es lo que quieres y para qué lo quieres.
Un objetivo por sí mismo no es nada sin un plan de acción. ¿Qué estás dispuesto a hacer/modificar en tu vida para conseguir tu objetivo? ¿Qué personas pueden ayudarte a conseguirlo? ¿Cómo y cuándo les vas a pedir ayuda? ¿Cómo sabrás que estás en el camino correcto? ¿Cuánto tiempo te llevará conseguir la meta propuesta? ¿Cuántos minutos de cada día trabajarás para llegar a tu objetivo? ¿Cómo celebrarás tu triunfo al conseguirlo?
Visualízate a ti mismo una vez hayas alcanzado el objetivo. Recréate en tus emociones y tus pensamientos. Es muy importante que tu cerebro cree las conexiones neuronales del logro para que puedas ir reconociéndolo después. Viene a ser algo así como comprar un mapa del lugar que vas a visitar y consultarlo en casa antes de salir de viaje, trazando la ruta que vas a seguir y familiarizándote con los diferentes tramos.
Cuando creas que te alejas de tu objetivo, repite el ejercicio. Mejor aún, repítelo siempre que puedas. Recuérdate a ti mismo qué es lo que quieres y para qué lo quieres.
martes, 3 de enero de 2012
2012: Alcanza la felicidad
Mucho se ha escrito acerca de este tema. La felicidad llena las portadas de libros, disertaciones, es algo que muchas personas quisieran alcanzar, la persiguen, y parece que nunca la consiguen. ¿Qué está fallando?
De un tiempo a esta parte, parece que ha calado más profundamente la idea de que la felicidad no es una meta que una vez se alcanza ya se tiene para siempre. La felicidad es más bien un camino que se anda, una actitud para con la vida, una opción personal que uno toma.
Los obstáculos, los problemas, las dificultades, las malas rachas, nos ayudan a valorar positivamente y apreciar los momentos felices, el cansancio y el dolor nos recuerdan lo bien que estamos tras una noche de descanso o lo bien que sientan un masaje o un baño relajante. No podemos apreciar en su justa medida la importancia de un estado de buena salud si jamás hemos estado enfermos.
La felicidad no sería tan ansiada y perseguida si no existieran estados de infelicidad para contrastarla. Lo importante, pues, no es lamentarse por perder un estado de bien-estar y felicidad, sino darse cuenta de que tenemos la enorme oportunidad de recuperarlo y poder disfrutarlo conscientemente.
De un tiempo a esta parte, parece que ha calado más profundamente la idea de que la felicidad no es una meta que una vez se alcanza ya se tiene para siempre. La felicidad es más bien un camino que se anda, una actitud para con la vida, una opción personal que uno toma.
Los obstáculos, los problemas, las dificultades, las malas rachas, nos ayudan a valorar positivamente y apreciar los momentos felices, el cansancio y el dolor nos recuerdan lo bien que estamos tras una noche de descanso o lo bien que sientan un masaje o un baño relajante. No podemos apreciar en su justa medida la importancia de un estado de buena salud si jamás hemos estado enfermos.
La felicidad no sería tan ansiada y perseguida si no existieran estados de infelicidad para contrastarla. Lo importante, pues, no es lamentarse por perder un estado de bien-estar y felicidad, sino darse cuenta de que tenemos la enorme oportunidad de recuperarlo y poder disfrutarlo conscientemente.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)