jueves, 15 de diciembre de 2011

Reorientando la propia vida

En algunos momentos de la vida uno siente que debe dejar a un lado algunas cosas y centrarse en otras. Muchas personas no se permiten eso, ya que piensan que pueden perder el tren, que han de abarcarlo todo, que no pueden prescindir de nada.

Lo cierto es que todo es prescindible y que enlentecer el paso en algunos ámbitos y centrarse en otros es enriquecedor y saludable.

He estado un año y medio dedicada casi en exclusiva a ser madre y enfocada en el hogar y las relaciones que en él se producen, reforzando y acompañando a las personas que lo integran.

Puedo ahora salir del hogar sin abandonarlo, y poner mi atención y mi fuerza en las personas que están más allá de mis paredes. Ofrecer un espacio de escucha, de reflexión, de apoyo, de cambio. Volver a abrir la agenda y concertar citas, volver a poner técnicas psicológicas gratis, regalar afirmaciones gratuitas e implementar nuevas ideas que han ido surgiendo a lo largo de este tiempo.

Tomarse un descanso, pensar, reformular objetivos, centrarse en otras cosas, volver con fuerzas renovadas.