jueves, 15 de abril de 2010

Aficiones y Tiempo Libre

Las religiones suelen tener al menos un día semanal sagrado dedicado al descanso. El descanso puede ser entendido como inactividad (el sábado de los judíos, por ejemplo), o como cambio de actividad.
En nuestro caso, el pasado fin de semana hemos reestructurado el despacho. Hemos dedicado nuestro "descanso" a cambiar y ordenar el lugar dedicado al "trabajo".
Sin orden, no hay productividad y se pierde mucho el tiempo. Cuando uno pierde el tiempo, acaba invadiendo los momentos sagrados de tranquilidad y descanso hasta hacerlos desaparecer.
Por eso, esos dos días, los hemos dedicado a la limpieza y el orden, para hacer del trabajo un momento más fructífero, y poderlo diferenciar mejor de los momentos de descanso.
También con las actividades de ocio sucede algo parecido.
Además, cuando uno remueve papeles, mueve la energía estancada y permite el flujo, las entradas y salidas. Normalmente, después de una buena limpieza de mi lugar doméstico de trabajo, vienen épocas de prosperidad económica en mi profesión. Y eso está muy bien.

Mi propuesta de afirmación para este mes es: Disfruto de mis aficiones durante mi tiempo libre, sabiendo que todo tiene su espacio y su momento. Soy libre para abstraerme y enfocarme en la actividad que realizo, porque sé que después tendré mis merecidos momentos de descanso.