Hoy leía en un email que he recibido un muy buen consejo: "Lo mejor que puedes hacer por alguien que amas es estar contento, feliz. Y lo peor que puedes hacer por las personas que amas, es estar infeliz y pedirles que intenten hacer algo al respecto, cuando no hay nada que nadie pueda hacer para conseguir que tú seas feliz." (Esther Hicks)
Nuestras emociones son responsabilidad nuestra, si yo quiero estar bien, entonces he de hacer cosas para mí, para estar yo bien. Y si otra persona dice que es infeliz por mi causa, entonces es porque no está responsabilizándose de sus emociones, sino que las está dejando en mi mano. Muy cómodo, y al mismo tiempo, muy injusto. Si quieres ser feliz, entonces has de hacer cosas para serlo, y no esperar que los demás te hagan sentir lo que tú quieres, porque eso impide que ellos hagan lo que les hace ser felices a ellos.
Se suele decir que la gente no puede buscar su propia felicidad ni satisfacer sus propios intereses, porque eso sería a costa de otras personas. Lo que voy a decir parece una apología del individualismo, pero si todos y cada uno de nosotros nos dedicáramos, de verdad, a hacer lo que REALMENTE queremos hacer, entonces entenderíamos que los demás hacen lo mismo y no pretenderíamos que los demás hicieran lo que nosotros queremos que hagan.
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