Hoy es domingo, hace un frío que pela y mi calle se está llenando de gente dispuesta a correr una media maratón.
Con lo calentito que se está en casa, en pijama y con una taza de chocolate, ¿qué motiva a una persona a lanzarse a la carretera a correr? ¿Qué razones para correr tienen?
En una encuesta improvisada a mi hijo de 7 años la respuesta surgida es "Porque si". A ver, si lo pensamos bien, ¿por qué no?
Una búsqueda informal por Google lanza un montón de ideas:
http://quercus.nosomos.org/2006/11/40-razones-para-correr/
http://www.soymaratonista.com/76/razones-para-correr
Me quedo con las que hablan de hacer algo que le supera a uno y superarse uno a sí mismo, fortalecerse, sorprenderse, sorprender a otros.
Correr es una metáfora perfecta de cómo afrontar y resolver problemas: uno se plantea un objetivo, entrena para conseguirlo, cada vez está más cerca de él, y finalmente lo alcanza.
El entrenamiento ha de haber sido planificado y seguido con constancia. De nada sirve plantearse un reto y lanzarse alocadamente a él sin saber qué representa realmente ese desafío, cual persona en pleno episodio eufórico.
La carrera es también una prueba emocional durísima. El dolor físico y el desaliento pueden aliarse en contra del corredor y hacerlo desafallecer, de la misma forma que los pensamientos negativos hacen mella en alguien con depresión y acaban postrándolo en la cama u obligándole a vivir una existencia vacía de sentido y llena de tristeza, quejas y desánimo.
La presencia de otros corredores actúa a modo de protección y apoyo. Saber que uno no es el único que presenta un problema, una ilusión o una forma de pensar suele ser muy reconfortante.
Anímate y comparte con nosotros tus razones para superarte.
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