Hoy he recordado algo.
Bueno, en realidad, hoy es un día genial, y he recordado algo.
Es un día genial porque he acordado fechas para mi nuevo taller y mi nuevo curso. Mi taller va sobre la alegría. Porque es cuando estamos bien cuándo todo fluye. Para conseguir lo que queremos, para que eso llegue de verdad a nuestras vidas, hemos de estar montados en una barquita que fluya por el arroyo del bienestar. Por eso mi taller va a ir sobre la alegría, porque cuando uno está alegre, está bien. O eso creo yo.
Y mira por dónde, me da por mirar de reojo el kiosko y veo una revista que me llama la atención. Ya suele hacerlo, pero hoy más. Así que saliendo de tomar mi té de las 15.30, me la compro. Y viene un artículo escrito por un médico sobre que la ciencia por fin ha demostrado esto de que al cerebro le gusta ser feliz. Ya no lo dicen sólo los visionarios, los newagers, los gestálticos, los psicólogos poco ortodoxos como yo... no, ahora también lo dicen los médicos y los neurocientíficos.
Todo cuadra, todo es perfecto.
Y he recordado algo. Hace años, un libro, sobre muchos otros, fue el inicio de un profundo cambio. El Alquimista. Y he recordad una cita:
"Cuando una persona desea realmente algo, el Universo entero conspira para que pueda realizar su sueño".
Paulo Coelho estaba hablando de la Ley de Atracción.
Ojeo el libro y a mis ojos aparece un pasaje en que el protagonista habla con otro personaje, y éste nombra la Tabla Esmeralda. Tal cual, ante mis ojos, ha pasado el inicio de la película El Secreto, con sus alusiones a la famosa tabla.
Y las cosas se conectan, y todo cae por su propio peso.
Yo formulo mis deseos y el Universo se empieza a reajustar para que, por cauces naturales, mi deseo se vea cumplido.
1 comentario:
Hola Ana!!
Pues no sabía que tenías Blog.
Me han encantado algunas entradas, sobre todo las referentes al miedo y a la manera en la que lo atraemos aquello que tememos con el pensamiento.
Me alegro de que te vaya todo bien, ¡se desprende de tus escritos!
Un abrazo
Pablo
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